Hay discos redondos, como "Un soplo en el corazón" de Family. Y luego está eso que tiene el audiovisual, que a veces te sorprende regalándote una nueva experiencia para unos acordes que ya eran tan tuyos que creías casi que de no ser por ti ese disco no se habría editado nunca. Sin ninguna razón para ello, obviamente, por el simple concepto de propiedad que acabamos teniendo de esas melodías que se hacen parte intrínseca de nuestro cuerpo a base de vivirlas. Para los que ya sois "fans", así en plural, como La Agrado en Todo sobre mi Madre, os dejo este audio de Viaje a los Sueños Polares fusionado, por Vicente Pérez, con un vídeo experimental americano en Súper Ocho, aquél formato. Y para los que no oísteis nunca hablar de Family o de este disco de 1993... conocedlo enriquecido, nunca creí que fuera posible. Esa cosa del videoarte.
Me encanta, es como la alegría de los niños, ese paraiso.
ResponderEliminarGracias por compartirlo.